Kobe trabajaba durante sus vacaciones de verano en Bélgica cuando realizó el inesperado hallazgo en el sótano de un antiguo edificio.
Un estudiante de 18 años encontró 49 lingotes de 1 kilo y cientos de monedas de oro en una obra: valen €9 millones.
Mientras trabajaba en una obra durante sus vacaciones de verano, Kobe, un joven belga de 18 años, realizó un impactante descubrimiento: encontró 49 lingotes y miles de monedas de oro.
El episodio sucedió en Sint-Gillis-Dendermonde, Bélgica, el pasado martes 11 de agosto. Mientras preparaba el terreno de un antiguo edificio para instalar tuberías, Kobe encontró una gran cantidad de objetos ocultos en el sótano, entre los que había 49 lingotes y 4.000 monedas de oro, con un valor cercano a los 9 millones de euros.
Cómo encontraron los €9 millones en oro durante una obra
El edificio había pertenecido a una familia que se dedicaba a la producción de cerveza, pero había quedado abandonado con el pasar del tiempo. Para renovarlo, los trabajadores debían retirar los cimientos del sótano, y fue ahí cuando el joven realizó el hallazgo.
Al principio pensé que eran monedas de €1. Así que empezamos a sacarlas. Después vimos un lingote de oro y resultó ser un poco más de lo que pensábamos”, explicó Kobe en una entrevista con la cadena VTM.
El tesoro no había llegado hasta allí por casualidad, sino que había sido escondido a propósito detrás de una parte tapiada del sótano. Además de los lingotes, había miles de monedas y otras piezas de oro. Según el encargado de la obra, que llevaba 33 años en la construcción, era la primera vez que veía algo así.
Qué pasará con los 49 lingotes y las 4.000 monedas de oro
Al realizar el descubrimiento, los obreros decidieron avisarles a sus superiores y a la policía de la zona. Luego, las piezas fueron inventariadas por las autoridades y trasladadas a una bóveda de alta seguridad del Gobierno federal de Bélgica.
Desde entonces, la Fiscalía de Flandes Oriental trabaja para investigar de dónde provino todo el oro y a quién le pertenece legalmente. Ante esta situación, aparecieron como posibles interesados los antiguos propietarios del edificio, la organización que en la actualidad lo posee y otras partes relacionadas con el descubrimiento.

Mientras se define qué pasará con el tesoro, Kobe aseguró que espera recibir algún tipo de recompensa por haber participado del hallazgo. “Quizás eventualmente recibamos algún tipo de premio por haberlo encontrado”, concluyó.
