Los amantes del yugo y las cadenas justifican la medida de prohibir fumar, vapear o tomar alcohol porque en las plazas ya ni se puede estar y se han convertido en tierra de nadie.
Pero se equivocan. Porque justifican la medida poniendo el foco en el lugar equivocado. Su foco esta en los atorrantes y delincuentes que deterioran esos lugares, pero el foco es la gente de bien y honesta.
Cuando pones el foco en el lugar adecuado – la gente de bien y honesta que tiene todo el derecho a sentarse en un banco a tomar algo o fumar – te das cuenta de que el argumento a favor de la prohibición es la demostración y evidencia mas contundente y cabal del pésimo servicio que nos brinda el Estado de seguridad, orden y disuasión; servicios por el que pagamos muchísimo dinero con nuestros impuestos.
Ahora: ¿prohibir a la gente de bien ir a tomar algo a la plaza por unos malandros y aplaudir eso? Que mal que estamos como sociedad!!!
Castigar a justos por los pecadores, esta lejísimo de la virtud de justicia…..pero muy lejos.
Que mal que estamos, aplaudiendo las prohibiciones que vienen del poder y que te quitan libertad, porque el Estado no puede disuadir a 4 malhechores de unas plazas.
El que te genero el problema y no lo resuelve, ahora te prohibe….y vos aplaudís.
Que increíble!
