No avanzar retrocediendo
El título parece contener un error gramatical, por el mal uso del gerundio “retrocediendo”, pues no puede describirse el desarrollo de dos acciones a la vez si son antagónicas. Se supone que avanzar no permite retroceder al mismo tiempo, que no es posible “avanzar retrocediendo”.Pero en el mundo que vivimos parece que sí. La especie humana se afana en declarar sus avances, aunque algunas realidades establezcan retrocesos. Quizás sea una característica exclusiva del ser humano: considerar que avanza, cuando en realidad retrocede. De lo contrario no se explicaría porqué destruyó civilizaciones como la inca o la azteca; como, para liquidar una guerra (ya agonizante) tiró dos bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, mató miles, sembró semillas de polución atómica que germinaron en más muertes; para cerrar la brevísima lista de insanías, por qué derrocha miles de millones en armas, mientras hace colectas de a peso para comprar alimentos para niños de pueblos saqueados…
Aunque escuetos, los ejemplos pretenden dibujar objetivos de avance, concretados a partir de brutales retrocesos.
No sólo situaciones globales y violentas ejemplifican que no se puede avanzar retrocediendo, aunque los humanos lo hagamos sin darnos cuenta, por lo menos los que no manejamos los hilos de la hegemonía. Las conquistas intelectuales, tecnológicas y científicas deben inscribirse bajo el rótulo “avanzar”, siempre que no impliquen un retroceso. Si obtenemos más bienes, más comodidad, pero hipotecando valores humanos esenciales ¿dónde está el avance? Puede que no nos demos cuenta, pero también puede ser que quienes manejan el mundo con egoísmo, disfracen de avance acciones de dominio. No tengo fantasías de persecución, sólo trato de que no me capturen el intelecto y lo “formateen” en modo “comodidad, placer” y me adormezcan las ganas de pensar y razonar. La especie humana es la única (por ahora) con capacidad de absorber contenidos, coordinarlos y usarlos para desarrollar la vida; si se entrega al facilismo de regalar esas facultades, corre el riesgo de retroceder en la escala zoológica. Entonces no hay avance.
Lo que trato de describir parece ser exagerado, de toque apocalíptico, pero no es tan así.
Por estas tierras orientales ultimamente no se ha visto ejércitos, no hubo bombardeos ni invasiones aéreas, pero hay firmes señales de colonización: cultural, económica, ideológica. Un ejemplo infantil. Hemos importado la conmemoración de halloween que viene de civilizaciones lejanas, de las que conocemos poco o nada y que las comunidades latinas celebran con festivo e ignorante entusiasmo (y consumo propio de regiones más desarrolladas).Es un típico caso de colonización cultural, que llega incluso a ser promocionado por escuelas y maestros…No se trata de un avance social, más bien es un retroceso que lleva a confusiones psicológicas en momentos claves del desarrollo infantil.
No avanzar retrocediendo. Cada vez que un individuo o una comunidad adoptan conductas que le hacen ceder en su identidad personal o nacional, que le adormecen el juicio crítico o la capacidad de discernimiento, está retrocediendo.
Se me puede criticar que estoy atrasado, que me niego al progreso y a las nuevas formas; todo lo contrario. Defiendo lo más importante del ser humano: su capacidad de pensar.
