La exministra dijo que el gobierno de Lacalle Pou fue “el más corrupto de la historia” y que su apoyo en sectores bajos es “inentendible
La exministra frenteamplista María Julia Muñoz cuestionó este lunes el rol que ha asumido el secretario de Presidencia, Alejandro Pacha Sánchez, y consideró que tiene “demasiadas apariciones públicas” para la función que ocupa dentro del gobierno.
En entrevista con Panorama informativo, de La Diaria Radio, Muñoz sostuvo que el secretario de Presidencia debe tener como principal tarea respaldar al mandatario y no desarrollar una exposición propia.
“El secretario es el que defiende la espalda del presidente, pero no es el que hace carrera propia”, afirmó.
De todos modos, la exjerarca descartó que esas intervenciones implicaran una desautorización al presidente Yamandú Orsi o que afectaran su liderazgo. “No siento que lo desautoriza, pero sí que tiene demasiadas apariciones públicas”, reiteró.
Muñoz también cuestionó la forma en que se procesa la coordinación dentro del Poder Ejecutivo y consideró que Orsi debería “sentirse más al mando de su Consejo de Ministros”.
Según dijo, el mandatario no reúne el gabinete con suficiente periodicidad y eso genera diferencias públicas entre ministros que terminan confundiendo “no solo a la militancia, sino a la población en general”.
De acuerdo con esto, recordó que durante los gobiernos de Tabaré Vázquez las discrepancias se discutían dentro del Consejo de Ministros y que luego el presidente tomaba una resolución que debía ser acatada por el resto del gabinete. “La ciudadanía votó un presidente. La ciudadanía no vota ministros”, resumió.
Pese a esas críticas, Muñoz defendió a Orsi y señaló que tiene “capacidad de gobierno y capacidad de liderazgo”, aunque con un estilo diferente al de anteriores dirigentes del Frente Amplio.
“Escucha mucho, capaz que escucha demasiado”, destacó.
Por otra parte, la exministra cargó contra el gobierno de Luis Lacalle Pou, al que definió como “el más corrupto que tuvo la historia del Uruguay”.
Como ejemplos, mencionó la concesión del puerto a Katoen Natie, los episodios ocurridos en Torre Ejecutiva, el caso Cardama y la situación vinculada al sector pesquero.
“Sin lugar a dudas, fue el gobierno más corrupto, con más problemas de corrupción dentro del país y fuera de él”, afirmó.
Muñoz también se refirió a los niveles de aprobación con los que Lacalle Pou terminó su administración y dijo que le resulta “inentendible” el respaldo que mantiene entre sectores de menores ingresos.
“Que lo apoyen los industriales, la Asociación Rural, la Cámara de Comercio, a mí no me llama la atención. Ahora, en los barrios pobres me llama la atención y no tengo explicación para eso”, señaló.
La exjerarca sostuvo que le gustaría analizar el fenómeno desde un punto de vista “psicosociológico” y consideró que el Frente Amplio pudo haber fallado en mantener una conversación más profunda con determinados sectores sociales.
También vinculó parte del fenómeno con el peso de las redes sociales y sostuvo que la “derecha” y la “ultraderecha” invierten recursos en lo que definió como una “deformación de la información”.
En otro tramo de la entrevista, Muñoz destacó la gestión de la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, con quien dijo mantener una relación fluida.
La definió como “la primera estrella del gobierno” y sostuvo que tanto ella como Álvaro Danza, al frente de ASSE, están llevando adelante “una gestión fantástica” en un área que, a su entender, había quedado deteriorada.
Sobre el Sistema Nacional Integrado de Salud, Muñoz consideró que durante varios años tuvo períodos de “quietismo”, pero valoró que la actual conducción del Ministerio de Salud Pública le haya dado una nueva dinámica.
En ese sentido, señaló que el sistema cumplió los objetivos generales para los que fue creado, aunque planteó la necesidad de avanzar hacia una mayor regulación financiera de las mutualistas.
Adicionalmente, propuso discutir la creación de una institucionalidad específica que supervise esa área y recordó que la salud representa casi el 10% del PBI.
A su juicio, los problemas financieros no se limitan al Casmu y existen dificultades estructurales que requieren una regulación más profunda sobre las instituciones, sus autoridades, salarios y competencias.
Montevideo Portal – Foto: Gastón Britos/FocoUy (archivo)
