Mats Wilander reclamó a la ATP que reconozca al argentino como número uno del mundo tras las pruebas que confirman su liderazgo en los 70: “Es un error histórico”.
El mundo del tenis volvió a alzar la voz por una de sus deudas más grandes. Mats Wilander, exnúmero uno del mundo y actual cometarista de televisión, realizó un encarecido pedido a la ATP para que se reconozca oficialmente a Guillermo Vilas como líder del ranking mundial, un honor que se le niega desde hace décadas.
El reclamo de Wilander no es solo estadístico, sino profundamente humano. Durante el último Abierto de Australia, el sueco enfatizó que la corrección del ranking debe ser inmediata: “Cada día que pasa sin corregir eso es una injusticia mayor, especialmente considerando su estado de salud”.
Una carrera contra el tiempo
Guillermo Vilas, el máximo referente del tenis argentino y latinoamericano, atraviesa un delicado presente debido a una enfermedad neurodegenerativa (Alzheimer) que lo mantiene alejado de la vida pública. Esta situación sensibilizó hace poco a José Luis Clerc, quien se emocionó al recordar al ídolo y se “quebró” emocionalmente al hablar sobre Vilas.
Para Wilander, el tenis tiene una deuda de gratitud con el argentino. “Si hay pruebas de que Guillermo Vilas fue número uno del mundo, no reconocerlo es un error histórico”, sentenció la leyenda sueca, quien lideró el ranking durante 20 semanas a finales de los 80.
Mats Wilander y Guillermo Vilas, en un duelo en 1982. (Facebook)
Las pruebas del “número uno”
La lucha por la verdad histórica tiene un nombre clave: Eduardo Puppo. El periodista argentino dedicó años a recalcular los rankings de los años 70, demostrando que Vilas debió ocupar el primer puesto durante cinco semanas en 1975 y otras dos en 1976.
Esta investigación, que incluso llegó a Netflix con el documental Serás lo que debas ser o no serás, detalla que el sistema de la época era complejo y con múltiples categorías. Puppo presentó una petición formal a la ATP para enmendar el error de forma retroactiva, tal como hizo la WTA en 2007 con la australiana Evonne Goolagong.
El silencio de la ATP
A pesar de la contundencia de los datos y el precedente en el circuito femenino, la ATP rechazó hasta ahora cualquier posibilidad de rectificación. Vilas permanece así como el único campeón de cuatro Grand Slam que oficialmente jamás alcanzó la cima del ranking.
La injusticia se siente con especial fuerza en Latinoamérica, una región que viene perdiendo peso en las estructuras del tenis mundial frente al avance de mercados como Asia y Oriente medio. Para Wilander, reconocer a Vilas es un acto de justicia necesario para un deporte que le debe “muchísimo” a su figura.
El pedido de Wilander resuena hoy como un ultimátum moral: hacer justicia con el mejor tenista de la historia argentina mientras él aún pueda recibir ese merecido reconocimiento.
