Los datos oficiales del turismo en 2025 confirman algo que venimos sosteniendo desde hace tiempo: el turismo es uno de los motores más dinámicos de la economía uruguaya y una oportunidad concreta de desarrollo para el interior del país. Con 3,6 millones de visitantes, un aumento del 8% respecto a 2024, y un ingreso de divisas que superó los 2.040 millones de dólares —un crecimiento del 16%—, el sector vuelve a demostrar su enorme capacidad para generar empleo, actividad y oportunidades.
Este crecimiento no es solo una cifra macroeconómica. Es más trabajo, más movimiento comercial y más oportunidades para miles de familias. El aumento del gasto promedio por visitante, así como la diversificación de los mercados —con una fuerte presencia regional y un crecimiento sostenido de turistas de larga distancia—, muestra que Uruguay está consolidando una oferta turística más sólida, atractiva y competitiva.
Desde Salto miramos estos resultados con especial atención. Nuestro departamento tiene un potencial enorme: el turismo termal, el río Uruguay, desde la ribera de nuestra ciudad hasta la desembocadura del Yacuy, pasando por Isla Aventura y el Parque Gabinitos, los eventos culturales y deportivos, la gastronomía local y el turismo rural son activos estratégicos que deben ser mejor aprovechados. Para eso, el crecimiento del turismo nacional tiene que traducirse en políticas concretas que fortalezcan a los destinos del interior y eviten la concentración de beneficios en unos pocos puntos del país.
Desde la Diputación hemos trabajado para poner estos temas en la agenda. Hemos acompañado iniciativas para mejorar la conectividad, fortalecer la infraestructura turística, apoyar a los pequeños y medianos emprendimientos y promover una mirada más descentralizada del desarrollo turístico. También hemos impulsado el diálogo con actores locales del sector, convencidos de que nadie conoce mejor el territorio que quienes viven y trabajan en él. A su vez, hemos mantenido reuniones con empresarios a nivel nacional y del exterior en procura de captar el interés de los mismos en construir nuevas rutas turísticas que integren a Salto.
Pero no alcanza con lo hecho. El desafío hacia adelante es consolidar una estrategia de largo plazo para Salto, que articule al Estado, al sector privado y a las comunidades locales. Necesitamos seguir apostando a la calidad de los servicios, a la promoción inteligente de nuestros atractivos y a la capacitación de quienes sostienen día a día la actividad turística. El turismo no puede ser solo estacional ni depender exclusivamente de coyunturas favorables: debe ser una política de desarrollo sostenida en el tiempo.
Los resultados de 2025 muestran que el camino es el correcto. Desde mi lugar como diputado por Salto, voy a seguir trabajando para que este crecimiento se traduzca en más oportunidades para nuestro departamento, más empleo de calidad y un desarrollo turístico que llegue a cada rincón del territorio. El turismo es presente, pero sobre todo es futuro para Salto y para el Uruguay.
